
En primer lugar, las válvulas de mariposa de junta blanda suelen ser menos caras que las de junta dura. El material de sellado de la válvula de mariposa de junta blanda suele ser caucho o plástico, que tienen un coste relativamente bajo y son fáciles de procesar y sustituir. Debido a su estructura simple y bajo coste de producción, la válvula de mariposa de junta blanda suele ser más asequible en el mercado.
En cambio, las válvulas de mariposa de junta dura son más exigentes en cuanto a fabricación y selección de materiales. Las superficies de sellado de las válvulas de mariposa de junta dura suelen utilizar materiales metálicos o de aleación, que no sólo son más costosos, sino que también requieren técnicas y equipos más sofisticados en el proceso de elaboración y montaje. Por lo tanto, las válvulas de mariposa de junta dura son más caras y tienen una vida útil más larga.

Además del factor coste, la elección de la válvula de mariposa de junta blanda o de la válvula de mariposa de junta dura debe tener en cuenta otros aspectos de las características. La válvula de mariposa de junta blanda tiene una buena estanqueidad y resistencia a la corrosión debido al uso de material elástico como miembro de estanqueidad, lo que resulta adecuado para algunos escenarios de aplicación industrial comunes, especialmente en el caso de requisitos estrictos de estanqueidad. Sin embargo, las válvulas de mariposa de junta blanda pueden tener una vida útil relativamente corta y son susceptibles de sufrir daños, especialmente en entornos de alta presión o alta temperatura.
La válvula de mariposa de junta dura tiene una mayor resistencia a la presión, al desgaste y a las altas temperaturas debido al uso de materiales metálicos en la superficie de sellado. Esto hace que la válvula de mariposa de junta dura funcione mejor en condiciones de alta presión o alta temperatura, y puede funcionar de forma estable durante un largo período de tiempo sin necesidad de mantenimiento frecuente y sustitución de juntas.